Detalles gigantes

“¿Con los ancianos se encuentra la sabiduría y con los muchos días, el entendimiento?”
(Iyov/Job 12:12)

Un diminuto signo de puntuación puede cambiar absolutamente el sentido de una frase.
Con esa modificación podrían producirse toda una cadena de transformaciones y revoluciones que alcanzarían dimensiones insospechadas.

En el mundo de la informática eso está más que claro desde hace décadas.
En diversos lenguajes de programación los puntos y punto y coma son masivamente empleados para funciones específicas de ese idioma informático.
A lo largo y ancho de miles y millones líneas de código se cuelan pequeñitos signos que pueden determinar un funcionamiento incorrecto, una catástrofe increíble, efectos fuera de todo pronóstico.
¡Solo por un punto mal puesto u olvidado!

Aunque no lo creas, así funcionan o dejan de hacerlo infinidad de cosas en este mundo.

Mira la diferencia.
Pregunta el muy alérgico al maní:
”¿Este plato contiene maní?”
Y aquí tienes dos respuestas virtualmente idénticas y diametralmente opuestas:
”No, lo puedes comer”
y
”No lo puedes comer”.
Supongamos que la persona que respondiera no supiera pronunciar correctamente, que la coma hubiera desaparecido: ¿te imaginas el resultado?

Hay que ser muy estricto y detallista, en todos los aspectos, pero en especial en aquellos que sabemos pueden ofrecer dificultades.
No por un afán legalista.
No por estar aferrado a determinada doctrina filosófica que impone seguir ciertas reglas.
No porque uno está fanatizado u obsesionado.
Sino, para preservar la claridad, la integridad, la belleza, la vida.

Te pido que releas la frase del libro de Job que da inicio a esta enseñanza.
La he visto escrita sin los signos de interrogación, como si fuera una afirmación categórica: “Con los ancianos se encuentra la sabiduría y con los muchos días, el entendimiento”.
Poniendo como una verdad bíblica que el hecho de estar viejo implica haber ganado conocimiento y que con la edad uno se hace inteligente.
Pero, ni la Torá Oral (Shabat 152a; Mishná Kinim 3:6; Ialkut Shimoní del Tanaj 906:11), ni los ilustrados expertos están de acuerdo con esto.
Por el contrario, de haber existido signo de interrogación, lo hubieran usado sin lugar a dudas.
Porque la frase de este versículo no afirma, sino que cuestiona: “¿Con los ancianos se encuentra la sabiduría y con los muchos días, el entendimiento?”. Dándole un absoluto y total sentido diferente, mucho más cierto, más real.
Ser viejo no te vuelve sabio.
Estar gastado no te vuelve experimentado.
Tener encima días no te regala inteligencia.

El tiempo por sí mismo no cura, no enseña, no mejora, no hace nada más que pasar…
¿Se entendieron las varias enseñanzas de inteligencia espiritual que hay en este escrito que te comparto hoy?

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