Se romperá la vasija pero la LUZ seguirá brillando

En el posteo de Facebook que dirige a este estudio en nuestro sitio: https://belev.me/2018/10/04/vencer-la-sombra-de-muerte/, una persona comentó lo siguiente:

“He pensado sobre todo esto , así exactamente incluso he dicho muchas veces que la vida es un sentido .
La gente se alegra de traer hijos al mundo, a veces como un trofeo pero sólo van a morir algún día también.”

Recomiendo estudiar el texto que dio pie a este comentario antes de continuar con lo que sigue a continuación.

Hay obvios motivos de alegría por traer hijos a este mundo.
Porque no es por nada que estamos aquí.
De Arriba nos permiten hacer esta travesía para recoger información vivencial, experiencias, cosas que en el mundo de lo espiritual no se consigue en sí mismo.
Por tanto, es un gran regalo el de la vida, tanto por lo que es el tiempo que pasemos aquí como por la buena información que nos llevamos para el más allá.

Nuestros padres se asociaron con el Creador para realizar este milagro que somos, y al mismo tiempo continuamos la maravilla cuando damos vida, criamos hijos, adoptamos a los que no tienen quien los críe, apoyamos la formación de familias.
Tenemos mucho para hacer y disfrutar, compartir y estar en paz aunque haya tiempos de zozobra, aunque finalmente la muerte física nos gane a todos la partida.

Entonces, ¡qué bueno que participamos en la obra sagrada de poblar el mundo con hijos e hijas!
¡Qué genial que durante nuestra vida terrenal vamos adquiriendo méritos para que el disfrute en la eternidad sea por justicia y no por dádiva solamente!
Ya que, el placer recibido gratis, no tarda en causar humillación, desagrado, estremece con el recuerdo de la impotencia.
Pero, el gozo que se obtiene a través de la obra realizada, es por justicia, es el que nos merecemos, el que hemos construido, y por tanto disfrutable a pleno.
Ciertamente, es un don Divino el que Él nos permita ganarnos nuestro gozo en la eternidad y que no dependamos solamente de “la gracia” o de un procedimiento mágico que nos regala todo sin que seamos socios en nada.
(Nótese cómo con este párrafo queda destruida la teología de una gran religión del mundo que se dice monoteísta, pero que es politeísta).

Así pues, es cierto cuando pensamos que traemos hijos al mundo también los estamos condenando a la muerte.
Pero también es absolutamente cierto de que esa muerte del cuerpo es solo un pasaje, doloroso quizás, pero no es el final definitivo.
Es un paso necesario a una existencia depurada, mejorada, perfeccionada.
Por lo cual, se comprende la angustia pero también se valora la confianza en que hay algo más y mejor.

En cuanto a traer hijos al mundo por las debilidades emocionales/sociales de los padres… ¿qué decir?
Evidentemente el tratar al hijo como un objeto, un trofeo, un preso, o lo que sea que no fuera un humano, un hijo de Dios, es llevar la óptica incorrecta en el asunto.
Mucho hay que enseñar y mucho para desaprender para que podamos construir SHALOM y no generar mayor caos.

Tenemos el tiempo en este mundo para aprender, desaprender, gozar de lo permitido, apartarnos de lo prohibido, compartir, enseñar… ¡tantas cosas para hacer y con ello sembrar una buena cosecha en la eternidad!
Vivir con un sentido, para que toda la vida tenga sentido.

Porque llegará el día en que la vasija se romperá, pero eso no restará nada al brillo de la LUZ de la eternidad.

https://www.facebook.com/belev18/photos/a.1591751340889361/2082944035103420/?type=3&theater

Deja un comentario