El dar poder y recibir mil veces más

«וְהָאֶ֣בֶן הַזֹּ֗את אֲשֶׁר־שַׂ֨מְתִּי֙ מַצֵּבָ֔ה יִֽהְיֶ֖ה בֵּ֣ית אֱלֹהִ֑ים וְכֹל֙ אֲשֶׁ֣ר תִּתֶּן־לִ֔י עַשֵּׂ֖ר אֲעַשְּׂרֶ֥נּוּ לָֽךְ :
Esta piedra que he puesto como memorial será una casa de Elohim, y de todo lo que Me des, el diezmo diezmaré para Ti.»
(Bereshit/Génesis 28:22)

Luego vinieron los Sabios (Midrash Tanjuma, Ree 18:1) y dijeron:

עשר בשביל שתתעשר

Que significa: “Da el diezmo para que te enriquezcas”.

Esto se puede entender lícitamente como una fórmula metafísica que implica negociar mágicamente con el Creador, como si dijéramos: “Mire Don Dios, yo di X pesos a los necesitados; esa platita la quite de mis ingresos porque sé que Ud. está ahí arriba, manejando el “First Cielo Bank” y paga buenos dividendos a la gente que “generosamente” da para los pobres. Entonces, no es que quiera importunarlo con interfectos pagares, pero estaría bueno que me vaya haciendo entrega de mis dinerillos bien ganados y merecidos”.
Y según dicen los que saben, efectivamente se hace un depósito en los caudales de aquel que entregó con exactitud y detalle su diezmo para las causas sagradas (judaísmo y noajismo) y/o para los necesitados materialmente.

Pero, acá vienen los dichosos peros… tiene que ser rigurosamente preciso y puntual el diezmo entregado; no sirve evaluar a ojo, ni hacer regateos, ni excusarse para no ser estricto en la suma final abonada para los necesitados. Y también surge la discrepancia entre los maestros notables, porque están los que dicen que el diezmo comentado aquí es el diez por ciento de ingresos brutos; pero otros indican que es el 10 más el 10; otros dicen el 10 más el 10 del 10; y otras combinaciones que ciertamente superan mi limitado conocimiento matemático y financiero, por ello no quiero abusar de palabras en el tema.

Que el interesado pregunte personalmente a su rabino, certificado como tal en academias destinadas a tal fin, y que el sabio experto le haga la planilla de cálculo refrendada en lo Alto.
Yo me excuso desde ya de esa tarea titánica para mí, e incompatible con mi conocimiento.

Hay otra manera de comprender la frase que estamos comentando, es la siguiente.
El hecho de dar al necesitado (de dar en general, en realidad) es una manifestación de nuestro poder.
Es una conducta que contrarresta el apestoso marketing negativo con que nos agrede constantemente el EGO; pues él nos vive haciendo sentir que somos impotentes, incapaces, débiles, arrastrados, condenados, pecadores, merecedores de sufrimiento, culpables y muchos etcéteras más que nos tienen prisioneros y esclavizados a nuestra imagen oscura, desconectada de la vida y el Creador.

En resumen, el EGO hace que resuene el eco en nuestro cerebro de que somos impotentes y que si no nos aferramos a él, estamos perdidos.

Esto se convierte en adicciones a drogas, dependencia de personas tóxicas, fanatismos varios, religiosidad, superstición, dogmatismo, lo que sea que el EGO imponga en la mente de su esclavo para hacerle sentir que está salvándose de la catástrofe, de la perdición.

Así andamos por la vida, cargando esa pesada mochila que nos incapacita, que nos limita allí en donde no hay límites reales.
Es la triste realidad de cada día.

Pero, cuando ponemos a funcionar nuestra capacidad de dar, cuando nos quitamos los prejuicios de impotencia, dejamos de quejarnos, no inventamos más excusas, no nos congelamos miedosos, no nos escondemos dentro de nuestra zonita de confort, nos atrevemos a dar un pasito fuera de la celdita mental: entonces los engranajes del poder se ponen en funcionamiento y nos empoderan.

Por ello, al dar no solamente estamos favoreciendo al necesitado, sino que estamos sintiendo poder, sorbiendo energía positiva, usando la fuerza del universo para beneficiarnos indirectamente.

Al despreocuparnos por nuestros miedos, al no pretender controlar más lo incontrolable, al vivir el aquí y ahora plenamente, al estar en sintonía con el código ético/espiritual, al construir activamente SHALOM con pensamientos/palabras/acciones de bondad y justicia; entonces estamos usando la energía y nos sentimos poderosos.

Siendo así, no dejemos de dar al necesitado, de ayudar a serjudio.com, fulvida.com, belev.me; para que en el acto de dar obtengamos una bendición quintuplicada, centuplicada.
Porque el que da con exactitud de sus diezmos monetarios, a quien deben de darse, se enriquece.
Puede que por un mecanismo metafísico o puede por la maquinaría natural de sentir el poder, actuar con poder, multiplicar el poder.

Piénsalo y hazlo…

De nada por estos consejos de vida aquí y en la eternidad y si quieres de verdad agradecerlos, puedes hacerlo diciendo gracias pero también colaborando con dinero para que continuemos trabajando en ayudarte.


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