El uso energético

La energía que fluye por tu cuerpo y que empleas para tus procesos vitales es uno de los tantos recursos que están a tu disposición y que son limitados.
Puedes recargar, por ejemplo a través de la nutrición, pero no siempre estamos en condiciones de realizarlo, o con los nutrientes adecuados y en su justa medida.

Por tanto, es necesario tomar conciencia del hecho y aprender a usar racionalmente  cada uno de los recursos a mano.

Por supuesto que la misma prudencia se requiere con cualquiera de los otros bienes materiales que el ser humano emplea en todas sus acciones, porque es a través del uso coherente y racional que se posibilita el desarrollo sustentable.

La energía es indispensable, sin ella no hay forma de que se realicen los procesos vitales en los seres vivos.
Sin energía muere la persona, el ambiente, todo lo que conocemos. Si hilamos más fino nos damos cuenta de que sin energía no existiría materia. El universo se evaporaría.

Siendo así, ¿qué necesidad de derrochar energía inútilmente o en cosas negativas?
En lugar de maldecir, sería mejor hablar bien.
Menos dedicación a lo destructivo y mayor inclinación por lo edificante.
Más acciones modeladoras de mundos mejores y menos excusas que pretenden tapar nuestra pereza o tendencia maligna.

No desperdicies tus recursos, ¡úsalos con sabiduría!
En particular la energía.
Por lo cual, piensa muy bien antes de hablar o de hacer.
Si lo que estás por generar no sintoniza con la construcción de SHALOM, mejor evitarlo y dedicar ese recurso rescatado a poblar tu vida y la de tu entorno de LUZ.

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