Para hablar DE Dios

Un lector/opinador en BELEV en Facebook, expresó lo siguiente:

Para que la vida en el universo sea posible son necesarios tres elementos fundamentales, tiempo, espacio y materia. Génesis 1: 1 En el principio ( Del tiempo) creó Dios los cielos (Espacio) y la tierra (Materia) El creador está más allá de esos tres elementos, ( El los creó) desde ese sentido, tu y yo, las plantas y las galaxias existen, pero el Creador, que es lo que dá vida y orden a todo, no forma parte del repertorio, no existe como algo o alguien, solo Es, todo al mismo tiempo, lo que se vé y lo que no se vé, todas las religiones, incluso los hebreos, proyectamos la imagen del Creador en algo que podamos entender, medir, y se le percibe como un Dios humanizado, pero perfecto, sin embargo, cómo se clasifica a (Eso) que creó todo? (A lo que está más allá de Todo lo creado)Los espíritus, las ormigas y hasta el infinito mismo? Saludos…”

Es tanto lo que hay que corregir, para educar exclusivamente desde la Luz del Conocimiento de Torá, que copié el texto y ahora lo iré desarmando para construir saber y conciencia.
Obviamente que me quedaré corto, porque no cuento con tiempo y tampoco quiero aburrir al amable y atento lector que se toma la molestia inmensa de leer mis textos, sea que los agradezca luego o no. No trabajo por tu agradecimiento, sino para engrandecer el Nombre del Creador. Pero igual, un gracias a veces y el apoyo económico para nuestra tarea, no viene nada mal.

Para que la vida en el universo sea posible son necesarios tres elementos fundamentales, tiempo, espacio y materia.”

En realidad, tanto el tiempo como el espacio son derivados necesarios de la existencia de la materia (que recordemos es una forma de energía).
Antes del momento cero, antes del micrón uno, no existía materia.
Solo “estaba siendo” el Eterno en Su infinitud incomprensible.
Sin tiempo, sin espacio.
Cuando “se hizo la Luz”, fue el Big Bang.
Entonces fue creado el tiempo, fue creado el espacio porque de la nada surgió la energía, la cual eventualmente se transformó en materia.

Luego, para que la vida sea posible (es obvio que en el universo) no basta con que exista materia/energía, por tanto tiempo y espacio; sino que el ingrediente fundamental es esa energía particular que dota de vida y que proviene del Eterno. NO ES espíritu, sino que es el alma de vida (ruaj jaim).
Porque puede existir un inmenso e interminable universo pero desprovisto de todo rastro de vida, a no ser que el Creador provea del ruaj jaim a determinada criatura (que hasta donde conocemos es orgánica, pero podría no serlo).

Génesis 1: 1 En el principio ( Del tiempo) creó Dios los cielos (Espacio) y la tierra (Materia)
NO ES prudente que la persona invente sus propias interpretaciones de la Revelación Divina.
¿Con qué derecho lo hace?
Lo sabio y adecuado es que recibamos enseñanza de maestros que recibieran a su vez la enseñanza de sus maestros y así hasta llegar al primero de los maestros: Moshé rabeinu, el cual recibió la instrucción del Creador.
Porque ocurre que cuando la gente elabora sus teorías, imagina sus doctrinas, termina cayendo necesariamente en el pozo envenenado de las creencias falsas y agobiantes.
Ésta interpretación del versículo, es uno de esos casos, pues se aleja por completo de las enseñanzas nobles y claras, para inventar fantasías alternativas que convienen a su Sistema de Creencias, pero no a la Realidad.
Así por ejemplo, “los cielos” en la interpretación aceptada hace referencia al plano espiritual, en modo alguno al “espacio”, que como ya enseñamos hace unos párrafos atrás no tiene existencia en sí mismo, sino que es en función a la materia.
Pero además, “en el principio” NO ES “del tiempo”; porque es incongruente con lo que dice el texto de la Torá ya que ahí no está escrito “en EL principio”, sino claramente “en principio”. ´
Sí, fue el principio del tiempo, ya lo mencionamos unos párrafos atrás, porque éste también es derivado de la energía/materia.

El creador está más allá de esos tres elementos, ( El los creó)
En realidad el Creador está por fuera de todo lo creado, es absolutamente diferente a todo lo que conocemos, podemos conocer o siquiera imaginar.
Sin embargo, el Creador no deja de estar interviniendo constantemente en el universo, lo cual no no hace “estar más allá” de estos tres elementos, sino absolutamente compenetrado en cada partícula del universo.

desde ese sentido, tu y yo, las plantas y las galaxias existen, pero el Creador, que es lo que dá vida y orden a todo, no forma parte del repertorio, no existe como algo o alguien, solo Es,
El Eterno se encargó de decirnos que tampoco es.
Cuando le dijo a Moshé que Su Nombre es “Ehié asher ehié”, que incorrectamente se vierte como “soy el que soy”, en verdad le dijo a Moshé que Él “seré el que seré”; que significa “estoy siendo constantemente”.
¿Qué podemos entender con estas palabras?
¡No hay manera de saberlo!
Porque todo lo que Él “es”, queda por fuera de cualquier pensamiento o imaginación.
Así que, no existe, tampoco es.
Pero como nuestro lenguaje es sumamente limitado, y nuestra mente también, de alguna manera queremos expresar lo inexpresable e impensable, por lo que usamos las palabras que están a nuestro alcance. Sin dudas no expresamos acertadamente, pero no tenemos más remedio que hacerlo así para tratar al menos de comunicarnos.
Un asunto muy complejo y que no es para nada productivo involucrarse más en él.
Cuanto menos especulemos de Él y hablemos de Él, más sana nuestra vida…

no existe como algo o alguien, solo Es,todo al mismo tiempo, lo que se vé y lo que no se vé,”
No me queda muy clara la frase, pero me parece entender que está diciendo que el Eterno es todo al mismo tiempo, sea visible o no.
Obviamente que esta creencia entra en conflicto con otra que el Sr. mencionó un poquito antes cuando dice que Él no forma parte del repertorio del universo. Porque, si Dios es todo, tanto lo visible como lo invisible, entonces está formando parte del universo.
Así pues, aquí hay una patente confusión o contradicción entre creencias que el lector/comentarista expuso.
Ahora, yendo al contenido de la frase, podemos decir que Él NO ES el universo, que no se encuentra en Su Creación, sino que Él sostiene Su Creación constantemente. Participa, interviene, sostiene, contiene sin ser parte.
Nuevamente, un asunto incomprensible y que debemos evitar para no tropezar con el EGO y fabricar todo tipo de ideologías perjudiciales.
Ojo, no por miedo al tema, sino por la futilidad de atrevernos a descubrir aquello que está absolutamente, por completo, incapacitado nuestra mente de percibir, describir, pensar o siquiera imaginar. Por lo cual, cada cosa que decimos de Dios (por fuera de lo que Él Mismo reveló a través de Sus profetas y fue enseñado por los Sabios) en lugar de acercarnos a Dios, nos aleja de Él. No engrandecemos nuestro conocimiento con tanta perorata teológica, sino que nos ahogamos más en EGO y torpeza.

todas las religiones, incluso los hebreos,”
Hebreos no existen hace milenios.
A ver, hagamos un rápido racconto de la Familia Judía:
hebreos > abrahámicos > hijos de Israel > familias de Israel > tribus de Israel > israelitas (o Hijos de Israel) > súbditos del reino de Israel (israelitas) / súbditos del reino de Yehudá (judíos) > súbditos del reino único y superviviente de Yehudá (judíos, que incluye no solamente a los descendientes de Yehudá hijo de Iaacov).
Así pues, los únicos herederos de los patriarcas en el mundo son los judíos.
Aquellas pocas familias dispersas y desconectadas del tronco principal, encontradas en lejanos lugares de Lejano Oriente, probablemente sean descendientes de las “tribus perdidas” que pasan a formar parte de la familia judía inmediatamente de ser reconocidas y admitidas.

Por tanto, hablar de “hebreos” en la actualidad es un sinsentido.
Así como atroz es hablar del judaísmo (o noajismo) como religión.
Como esto ya ha sido explicado docenas de veces anteriormente, no sigo aquí.
Solo resumo: el judaísmo NO ES religión, nunca lo fue, ni debe ser visto como tal.
Si hay gente, incluso rabinos, que lo llaman religión, ES un error de concepto, o ignorancia del sentido de la palabra.
Y si hay gente, incluso rabinos, que lo viven como una religión, es un disparate provocado por la asimilación de modos foráneos de vida que nos invaden a causa de nuestro prolongado y sufrido exilio involuntario entre las naciones.
Los hebreos NO son religión, NO tienen religión, por más que se siga insistiendo en esa mentira.

proyectamos la imagen del Creador en algo que podamos entender, medir, y se le percibe como un Dios humanizado,
Digamos que esto es correcto, solamente que indicando que NO es lo que hace el judaísmo, sino las religiones.
Es decir, todos aquellos que toman al EGO como su dios y salvador, y le ponen diferentes nombres, rostros, adoraciones, iglesias, ritos, dogmas, etc.
Las religiones son manifestaciones sociales del EGO, a diferencia del judaísmo (y noajismo) que es el modo de vida apropiado para las personas judías (y el noajismo para las noájidas) de acuerdo a su raíz espiritual. Su núcleo son los 613 mandamientos (7 para cada gentil, noájida), que es la manifestación del código ético/espiritual incorporado al ADN de la NESHAMÁ (espíritu, Yo Esencial, Chispa Divina). En nada parecido a una religión, por más que haya quienes persistan en seguir insistiendo que es una.

El judaísmo jamás pretendió entender, medir o querer percibir a Dios.
Tampoco se lo humaniza.
Como hemos repetido en este texto, cuanto menos hablemos de Él, más nos apartamos del error.
Porque Dios no es hombre, ni comparte cualidades con nosotros. Ni nada de lo creado se parece a Él.
La “imagen y semejanza” del hombre con su Creador no es física, ni cuantificable, sino que hace referencia a aspectos de “la conducta” del Creador que en su finita escala también posee el hombre. (Nótese que puse entrecomillado “la conducta”, porque es una forma de expresarme, de alguna manera tengo que decir lo que es imposible decir).

En cuanto a las imágenes que el TANAJ trae de Dios como bajando, andando, hablando, con mano, con dedo, con oído, etc. Son solamente eso, imágenes usadas por el Autor (Dios) y los autores (profetas, sabios inspirados), porque de alguna manera Él y ellos debían de hacer llegar el Divino mensaje a los lectores que recibieron los diferentes relatos y leyes del TANAJ, de una manera accesible para ellos, comprensible, compartible.
Como cuando al comienzo de la Torá se menciona “Luz” y que no sabemos exactamente lo que es, bien podría ser energía; pero, ¿cómo decirle a los antepasados israelitas de hace 3330 años atrás del concepto de energía, incomprensible para ellos? Por ello, quizás, el Autor escogió la palabra “Luz”, que es un tipo de energía y que era manejable por los receptos de Su Palabra.
Esto NO ES humanizar a Dios, porque en el judaísmo solo de pensar en hacer eso ya resulta revulsivo.

pero perfecto, sin embargo, cómo se clasifica a (Eso) que creó todo? “
No es un “eso”, es un Él.
Porque Él Se reveló a todo el pueblo de Israel y se presentó como un Él y no como un “eso”.
Él dijo de Sí: “Yo Soy”, por tanto dejó por fuera la posibilidad de que fuera un “eso”.

En cuanto a “clasificar a Dios”, ¡es imposible meter dentro de escalas o listados a Aquel que está absolutamente por fuera de cualquier pensamiento, imaginación o delirio!

“(A lo que está más allá de Todo lo creado)Los espíritus, las ormigas y hasta el infinito mismo? Saludos…”

Diría que me gustaría entender esta frase, pero estaría mintiendo. No me gustaría, ni gastaré más energía para desentrañar creencias confusas y apartadas del tronco del conocimiento sagrado. No porque desmerezca a la persona que las dijo, sino porque no le veo sentido a seguir haciéndolo.

Como humilde conclusión, repetiré un par de ideas:

  1. Abstenerse de hablar DE Dios es lo más sano.
    Hablar CON Dios es genial, a eso se le llama rezo, plegaria, oración. Muy bien hacerlo a diario.
    Pero, hablar DE Dios solamente conduce a lo que no es bueno.
  2. La Torá NO ES un cuentito librado a la libre interpretación. ES la Revelación directa del Creador, que nos manifestó a los judíos, y a través de nosotros al mundo, lo que Él quiso que supiéramos del lazo constante que nos conecta.
    Por tanto, es nuestro deber no opinar tontamente, sino recibir la instrucción de maestros preparados de Torá, quienes a su vez son estudiantes humildes de sus propios maestros.

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