Controversia y debate

En el Pirkei Avot (5:17) se nos enseña que hay dos tipos de controversias:

  • leshem shamaim – con una finalidad trascendente, elevada, motivadora de crecimiento, encuentro con la verdad; cuyo ejemplo son los debates entre las Shamai e Hilel;
  • shelo leshem shamaim – con una finalidad egoísta, mediocre, luchando para demostrar que se está por encima del contrincante, soberbia disfrazada de intelecto; el ejemplo es la disputa de Koraj y su banda.

Cuando estamos ante las confrontaciones del EGO, las del segundo tipo, entonces no se está colaborando con el adversario, sino peleando en su contra.
El aprendizaje es irrelevante, el acuerdo es superfluo, la mediación para acordar en beneficio de ambas partes es inexistente.
Se pelea para destruir.
Se destruye para sentirse un poco poderoso, porque de no conseguir esa escasa victoria entonces el sentimiento de impotencia es tan terrible que succiona hacia el abismo.
Se está tironeado entre hundirse en la desesperación y quedar en un estado de parálisis mental/emocional, o podría excitarse negativamente de tal modo que ardería en llamas de ira, deseos de venganza y otras cosas por el estilo.
Tal como ocurría con las discordias de Koraj y su pandilla.
Notemos, que interesante detalle que suele pasar inadvertido, que la Mishná no dice que era un conflicto de Koray sus seguidores en contra de Moshé y Aarón, pues tal sería lo que lógicamente habría que haber planteado. Porque el texto de la Torá deja bien en evidencia que había tres grupos discordes que se juntaron para desestabilizar el gobierno de Moshé y el liderazgo espiritual de Aarón. Estaban los siempre destructivos Datán y Aviram, gente que amaba el odio, que estaban enviciados con la malicia, que adoraban al EGO a tal punto que era irreconciliable cualquier TESHUVÁ con ellos. El otro grupo lo formaban los jefes comunitarios que estaban buscan posiciones de mayor relevancia, aproximarse más al servicio Divino, aunque empleando para ellos métodos fraudulentos y rivales de la espiritualidad. Recordemos que en la Tradición NO ES correcto afirmar que “el fin justifica los medios”. Y estaba el tercer grupo de resentidos o disconformes, formado básicamente por Koraj, el cual tenía reclamos en apariencia justos, que se sentía injustamente desplazado de su rango, pero que además estaba cargado de orgullo, resentimiento y otros sentimientos que son malos referentes para navegar éticamente las aguas de la existencia. Estos tres grupos disparejos estaban aunados para derrocar el gobierno emplazado por el Creador. Su desavenencia los unía, pero entre ellos estaban también en conflicto. Es por ello que la Mishná con gran sabiduría nos señala que Koraj estaba en rencillas con sus propios “seguidores”, quienes estaban siguiéndolo pero causándole todo tipo de disturbios. En resumen, el caos reinaba en el interior de cada uno y por ello sembraban la confusión por donde iban.

Por otra parte, está la otra desavenencia, que es aquella que expone las diferencias, marca límites, muestra perspectivas alternativas, presenta justos planteos contradictorios y que tienen como finalidad encontrar el acuerdo, llegar a una negociación que brinde resultado ganador-ganador.
Habría mucho que estudiar sobre esto, pero solamente expondremos con suma brevedad los cuatros aspectos que la Universidad de Harvard indica para llevar negociaciones exitosas:

  1. Separar a la persona del problema.
  2. Concentrarse en los intereses y no en las posiciones.
  3. Inventar opciones de mutuo beneficio.
  4. Insistir en la aplicación de criterios objetivos.

En los años de enseñanza y aplicación de nuestro propio método de Coaching Espiritual basado nuclearmente en la Tradición (Kabbalah), hemos ido exponiendo principios de acuerdo, de una buena negociación.
No los repetiremos aquí ahora, simplemente te invito a que busques en lo que hemos publicado y te invito a que si quieres profundizar más, llevarlo a tu vida cotidiana, para mejorar tu relación familiar, de pareja, en el trabajo, con amigos, en el estudio, con vecinos o lo que fuera que te interese, recurras a nuestro servicio de Coaching Espiritual: https://serjudio.com/nosotros/sesiones-online

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