Creer o saber

Hay que comprender que tanto el judaísmo como el noajismo, es decir, los modos de vida que explicitan la espiritualidad, NO se basan en creencias sino en sapiencias.

A diferencias de las religiones, que se sostienen por alimentar el motor del Sistema de Creencias con el combustible de la imaginación, del delirio, de los miedos, de las promesas vacías, de las amenazas de terribles castigos, de presiones sociales.
Las religiones, que TODAS son productos socializados del EGO, necesariamente precisan mantener en funcionamiento Sistemas de Creencias oscuros, esclavizantes, porque de no hacerlo la persona puede comenzar a preguntar, a pensar, a criticar, a romper cadenas, a liberarse de la opresión.
Hasta las religiones más “amables” guardan en su corazón este veneno mortal, que pone una muralla en la mente de la persona, acalambra la emoción y estorba la plenitud espiritual.
Luego, cuando alguien por ahí despierta un poco a su conciencia espiritual, suele costarle horrores poder descargar todo el fango de las creencias religiosas, que le arrastran al abismo de la angustia. Es por ello que la mayoría de los que han podido darse cuenta de la terrible mentira de la religión, de cualquiera de ellas, bien rápido regresa al letargo, retorna a la zonita tétrica del aparente confort, porque el Sistema de Creencias no es fácil de modificar, no se lo puede analizar y desmembrar en poco tiempo y sin esfuerzos.
Es así que he visto multitudes de gentiles darse cuenta de la mentira de su religión, correr a abrazar el noajismo, para bien bien rápido inventarse una nueva religión. Podría ser el noajudaismo, o una versión pantomímica de judaísmo, o un cristianismo diluido, o vaya uno a saber. Pero que no es noajismo, no lo es.
Son esos mismos que uno los encuentra en corredores de redes sociales online haciendo todo tipo de payasadas, disfrazados de lo que ellos creen que son judíos, bailoteando al son de marchitas atontantes religiosas pero que se venden como espiritualidad. Triste, pero cierto.
Es el poder del EGO, amo y señor de los rincones más oscuros del Sistema de Creencias.

Pero, los modos de vida espirituales, es decir el judaísmo y el noajismo, al contrario de las religiones se fundan en dos pilares:

a. el saber, que se nutre en la confianza de recibir-experimentar-transmitir el mensaje que fuera recibido y vivido por los antepasados, quienes a su vez fueron bendecidos con la Revelación original de la Palabra. Fue Noaj/Noé cuando recibió por directamente los Mandamientos Universales de parte de Dios; fueron los judíos cuando a los pies del monte Sinaí comenzaron a recibir la Torá y los 613 mandamientos, cuando la Revelación del Decálogo manifiestamente por parte del Señor. Y

b. el apego a vivir éticamente, pues la ética es el código implícito de la identidad espiritual; no depende de votos populares, ni de legislaciones humanas, ni del parecer de agrupaciones; sino que deriva directamente de la existencia espiritual, sin mediadores. ¿Se entiende?

En síntesis, y retomando lo ya dicho, la persona espiritual no anda detrás de creencias y de volátiles pasiones de fe; porque sabe y cumple su deber.
¿Queda claro?

Si te ha parecido provechoso este estudio compártelo, coméntalo, agradécelo y ayúdanos con tu aporte económico: http://serjudio.com/apoyo

Deja un comentario