Las piedras y las tablas

Nos cuenta el Midrash (Shemot Rabbá 46:1) que:

שֶׁפָּרְחוּ הַכְּתוּבִים מִן הַלּוּחוֹת, לְכָךְ שִׁבְּרָן

Esto es, que cuando Moshé vio lo que estaban haciendo los pecadores alrededor del becerro de oro, volaron las letras grabadas por el Eterno en las tablas de piedra, transformando el vehículo del código espiritual solamente en unas piedras sin más. Por ello las rompió.
¿Se entiende?
Para explicarlo con sencillez, cuando lo terrenal es simplemente terrenal, entonces no está cumpliendo con todo su potencial.
Pero, cuando el humano advierte su capacidad para entrelazar lo espiritual con lo mundano, para dar sentido trascendente a todo lo existente, entonces estamos revelando la chispa de la Divinidad en esa porción de creación.
En el caso de las tablas, el acto traicionero, de infidelidad conyugal, de falta de agradecimiento, por parte de los pecadores, quebró las tablas de piedra ANTES de que éstas cayeran al piso y se rompieran, puesto que con ese acto indigno estaban obstruyendo la LUZ para aferrarse neciamente al EGO, a lo pasajero, a la apariencia de poder.
Por tanto, ya no tenía sentido que Moshé entregara las tablas al pueblo, solamente que recogieran los trozos y los guardaran como memorial, como elemento para el aprendizaje del pueblo por las generaciones. Del cuidado que hay que poner en nuestra conducta, para que en todo momento estemos enlazando la espiritualidad con el mundo físico, pues allí tenemos una importante tarea que solamente el humano puede realizar en este mundo. Ya que, en este mundo solo nuestra especie es la que tiene una presencia corporal como instrumento para la expresión de su verdadera identidad, que es la espiritual.

Un último detalle, en nuestra Tradición nos cuentan que las tablas eran muy pesadas, pero mientras las sagradas leyes estaban esculpidas resultaban totalmente livianas. Por ello, cuando las letras volaron la piedra pesada volvió a su estado natural, regido solamente por las leyes de la Física. Así pues, Moshé no pudo sostener el peso y las piedras fueron rotas.
Si reflexionamos nos damos cuenta de que el mensaje es similar a lo que explicamos más arriba, podemos mejorar la creación activando la chispa de Divinidad, o dejarla que siga su curso natural con sus consecuencias.

Ahora, estaría interesante que esta enseñanza la trasladaras a tu vida, a tu conducta, a perfeccionar tu existencia.
¿Te diste cuenta de cómo?

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