Sacarte la venda que te enceguece la mente

No vemos “la realidad”, sino que vemos lo que nuestro Sistema de Creencias dibuja en nuestra mente.
Es a ese dibujo subjetivo al que consideramos realidad.
La Torá lo dejó muy en claro en varios pasajes, pero éste es evidente:

«…ni aceptes soborno, porque el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de los justos.»
(Devarim/Deuteronomio 16:19)

Uno puede ser sabio, por tener conocimiento sabidos, por haber estudiado, pero la corrupción enceguece y perturba el entendimiento.
Uno puede ser justo, pero cuando la mente es secuestrada por emociones o por mandatos irracionales sociales, entonces la perversión reina en las palabras.
Es decir, el sabio pierde su sabiduría; el justo pierde su justicia.
¿Todo este descalabro, por qué?
Por permitir que se introduzca la negatividad en la mente a través del Sistema de Creencias que no ha sido clarificado y estabilizado y por conductas faltas de armonía con lo espiritual que también desequilibran la mente.

Entonces, hacer un minucioso proceso de rectificación de la mente es esencial.
Despejar la mente de mandatos y creencias, para liberarse de lo que daña y estar en orden por dentro y así por fuera.

Pero, si nos quedamos apegados a la idea de que lo que creemos es lo único valioso, que los que repiten el mismo lema que nosotros son los que tienen la razón; entonces, ¿qué nos queda?
Seguir en la oscuridad, andando por caminos extraviados pero creyendo que somos sabios, perfectos, justos, buenos.
Y por ahí, no lo estamos siendo.

Recuerda que el que está dominado por el EGO, difícilmente pueda desarrollarse hasta el máximo de su potencial. Se le dificulta vivir a pleno respetando el código ético/espiritual. Termina esclavizado a la impotencia, a la que tanto teme y de la cual pretende escapar.

Entonces, acepta que no eres más que un estudiante que debe emprender el camino de la superación personal. Rechazar montón de creencias que adoras, despegarte de muchísimos mandatos que te someten, des-aprender conductas, romper con hábitos.
Si aceptas con humildad, es decir con correcta autoestima, tu debilidad y falta de claridad mental, es cuando puedes andar con firmeza el camino de la redención.

De acuerdo a como interpretas es como actúas.
Interpretas a través de los filtros y tamices del Sistema de Creencias.
El Sistema de Creencias está colmado de mandatos sociales irracionales, codificaciones del EGO, memorias alteradas, fantasías mal enfiladas, confusiones, prejuicios y algún que otro dato científico y relato ético.
Por tanto, tus acciones serán producto del EGO y sus maquinaciones; O, te comprometerás con un esfuerzo terapéutico que restituya tu conciencia de lo sagrado y ponga en evidencia tu eterna identidad con lo Divino.

Si este estudio te ha parecido beneficioso, agradécelo y ayúdanos a continuar con nuestra sagrada tarea: https;//belev.me/apoyo

Gracias

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