Para salir del abismo

¿Cuándo fue la última vez que te sentiste en impotencia?
Esa oportunidad que se te vino encima tu falta de poder, o te viste limitado, o no pudiste, o no sabías, o las cosas se dieron de una manera diferente a las que esperabas, o no te animaste, o tuviste miedo, o te contrariaron, o tus fuerzas te fallaron, o le erraste, o percibiste una injusticia y no tenías cómo resolverla, o…
Simplemente, ¿cuándo fue que sentiste tu impotencia?

¿Recuerdas cuándo fue?
¿Hoy mismo?
¿Esta semana?
¿Todos los días?
¿No te habías dado cuenta de tu limitación?

¿Te animas a sentarte un rato y reflexionar sobre el asunto?
Podrías ver qué te lo ha provocado, qué otras cosas lo causan, cómo reaccionas, qué haces para superar el trance, o cómo te dejas invadir por la angustia y la desesperación.
Podrías anotar diversas ocasiones de impotencia y tratar luego de encontrar puntos en común en las mismas, tanto en lo que las desencadena, en tus sentimientos, lo que pasa por tu cabeza, las conductas que pones en funcionamiento.
En resumen, poner en palabras tus vivencias decepcionantes, tus frustraciones, tus imposibilidades.
Tal vez te amargue un poco este ejercicio, quizás lo veas un tanto masoquista, pero creeme que finalmente podrá darte claves para un mejor vivir y obtener fuerzas a tu favor.

Tras lo cual, puedes tratar de visualizar cada circunstancia en su contexto, valorar la importancia real de aquello que te mortifica, reconocer si estás impulsando una mayor impotencia con tus creencias y reacciones.
Porque si sigues andando a ciegas y sin tomar conciencia, es muy probable que continúes tropezando con idénticas dificultades.

Es tu oportunidad para desenmascarar algo de tu Sistema de Creencias, que es el que en gran medida controla tus ideas y sentimientos.
Este sistema es el responsable de cómo has sido adiestrado para reaccionar a la sensación de impotencia.
Además de ser el causante de imaginarte impotencia allí donde en la práctica no existe.

Pero, mientras sigas actuando echar luz sobre estos temas, entonces no podrás hacer el cambio positivo necesario.
Te será difícil construir el SHALOM interno y por tanto imposible de gozar de cualquier paz con tu entorno.

Es hora de que te pongas en campaña, aquí tienes montón de instrumentos, ahora depende de ti.

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Gracias y recuerda que, cuanto más colabores, más poderoso estás siendo y por tanto más felicidad recibes para tu bendición.

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